Tema central
En el interés simple, el interés se calcula siempre sobre el monto inicial. En el interés compuesto, los intereses ya generados se suman al capital y, en el periodo siguiente, también producen intereses. El efecto se nota más cuanto más tiempo pasa.
Contexto
Es un concepto central de las matemáticas financieras y se enseña en los cursos básicos de finanzas. Aplica en ambos sentidos: puede hacer crecer un ahorro, pero también hacer crecer una deuda que no se paga.
Ejemplo ilustrativo, puramente matemático y no una proyección ni una oferta: con 100 unidades y un 10 % anual, el interés simple da 10 cada año (120 al cabo de dos años), mientras que el compuesto da 110 al primer año y 121 al segundo, porque el segundo interés se calcula sobre 110.
Aplicación práctica, sin presión
- Ante cualquier producto con interés, pregunta si es simple o compuesto y con qué frecuencia se capitaliza.
- Compara siempre usando el mismo plazo.
- Recuerda que el tiempo trabaja a favor de quien ahorra y en contra de quien mantiene una deuda sin pagar.
- Usa calculadoras de interés compuesto como herramienta de aprendizaje, no como promesa de resultados.
Fuentes consultadas
Para ampliar (portales institucionales):